aeronaves CX

domingo, 31 de mayo de 2020

Aero club Paysandú cumplió 82 años de vida

Un 30 de mayo de 1938 nacía dicha institución, una de las mas antiguas de nuestro país.
Con mas de 32 aeronaves propias hasta la fecha, hoy día cuenta con 4 aeronaves: CX-BGA Cessna 172H, Luscombe 8F, CX-BKV Cessna 152 y CX-EVU Zenith Bravo 700.







fotos: facebook: Aero club paysandú
google.com
pablo gutierrez ferrada


jueves, 28 de mayo de 2020

Aero Club de Mercedes adquiere avión de instrucción

Según informa el diario Crónicas de la ciudad de Soriano, el Aero club local adquirió un nuevo avión para el fomento de la aviación conmemorando sus 80 años de vida.
Se trata de un Cessna 172B matricula CX-AYZ que fuera de la Escuela de vuelo AeroSur.
Felicitaciones por esta nueva adquisición y a seguir fomentando la aviación civil.




foto: Ezequiel Arpajou


así lo informaba los medios locales:

https://220.uy/contenido/5254/en-sus-80-anos-de-vida-el-aeroclub-de-mercedes-incorporo-un-avion-cessna-172-b

https://www.diariocronicas.com.uy/index.php?id_prod=30752&id_cat=9&noticia=Lleg%C3%B3%20Anoche%20el%20Nuevo%20Avi%C3%B3n%20del%20A.C.M.


Se vende Cessna 152 año 1980

Se vende avión monomotor Cessna 152 año 1980.
tiene 11.000 hs. totales le quedan 130 horas para el overhaul.
U$S 38.000
cel. (094) 440888






mas fotos:

https://vehiculo.mercadolibre.com.uy/MLU-471377347-avion-cessna-152-_JM#position=2&type=item&tracking_id=de39be2a-57dc-45bc-9140-2a43f2be4b8d

jueves, 21 de mayo de 2020

33 años de la Academia de Historia Aeronáutica de Uruguay


Este 20 de mayo se cumplen 33 años de la Academia de Historia Aeronáutica del Uruguay.

Adjunto y comparto Acta Nro. 1 Constitutiva, como nació la Institución, fotos de miembros en día de la Asamblea, las propuestas a realizar, miembros correspondientes en el exterior y mas.
Todo esto plasmado en la "Gaceta de la Aviación Nº 1".
La Academia se reúne el segundo miércoles de cada mes en Avda. Brasil 2532 Casa de Residentes de Rivera.






 



tapa de Gaceta Nº 1







miércoles, 13 de mayo de 2020

Aero Club Tacuarembó cumple 74 años



Fue fundado el 13 de mayo de 1946. El gestor de esta importante iniciativa fue el Dr. Camilo Pasturino, quien, secundado eficazmente por los señores Juan Ángel Ríos, Washington Puentes Chiesa, Willy Briz, Miguel Aldabe y Alcides Ferráz, lograron sacar adelante la empresa. La fundación de este club vino a llenar una sentida necesidad en Tacuarembó, ya que, por ser éste precisamente el Departamento más grande de la República, debía de ser por lógica, uno de los más beneficiados con el transporte aéreo. La primera Comisión Directiva de la entidad se constituyó con el Dr. Pasturino como Presidente, Washington Puentes Chiesa como Vice, Willy Briz, Secretario General; Alcides Ferráz, Contador y como vocales los Sres. Ambrosio A. Colombo, Miguel Aldabe y Carlos Ferreira.
El primer año de vida del Aero Club Tacuarembó adquirió tres aviones: un Piper, bautizado con el nombre “Valle Edén”, otro biplaza de 65 HP y un tercero de 100 HP. Se construyó, además, un hangar con capacidad para 10 máquinas y una magnifica sede social, con teléfono, radio, calefacción y servicios higiénicos para damas y caballeros. Un excelente aeródromo situado tan sólo a 2 kilómetros y medio de la ciudad y con carretera sobre su propia entrada, sirve de campo para el desarrollo de sus actividades.
Infinidad de alumnos han logrado brevetarse como pilotos “amateurs”, entre otros y de los primeros: el Dr. Camilo Pasturino, Martín Pasturino, Raúl Pazos, Miguel Aldabe, Manuel Echenagusía, Eduardo Sánchez, Oreste Vidal, Willy Briz, Vital Menéndez y Juan Ángel Ríos. Más de 100 pilotos se han formado en sus filas.
Pero el Aero Club Tacuarembó no se ha limitado a utilizar el avión como simple deporte, sino que también lo ha puesto al servicio de la sociedad, al cumplir permanentemente con misiones sanitarias que han hecho posible la salvación de muchísimas vidas y el alivio de enfermos que, por falta de comunicaciones, carecían de los elementos más indispensables para su recuperación. Posteriormente a este primer período de gran actividad en lo deportivo y en la formación de pilotos, el Aero Club Tacuarembó continúo desarrollándose en forma promisoria, al dedicarse al traslado de enfermos y pasajeros. Esto trajo como consecuencia la necesidad de adquirir nuevos aviones. Llegaron así los CX, AIE, AKX, AJY, AKT y AHÍ, todos ellos Piper, que han ido formando su pequeña flota aérea. Puede decirse que fue el Aero Club de los aviones maca Piper. En forma simultánea y particular, varios pilotos y vecinos adquirieron aviones para su uso personal, deportivo o de trabajo, con lo que han operado alrededor de 25 aviones en la órbita del A.C.T.
Las Comisiones Directivas posteriores a aquella de formación del A. Club, fueron presididas por don Bernardo Sánchez, Cantalicio Cardozo, Washington Busconi, Miguel Luque, Martín Pasturino y Abayubá Valdéz. Los instructores que han prestado sus servicios al A. C. fueron por su orden: Américo Gambado, José Escursel, Aníbal Rabellino, C. Ortiz, M. García y Pompilio Ferrando. Los mecánicos que tuvieron a su cargo el mantenimiento y reparación de los aviones fueron: Luis Marco, Aroldo Díaz y José P. Valerio.
Dada la necesidad y cada vez mayor exigencia del traslado de enfermos de la campaña, como así también a Montevideo para su asistencia, se integró en el Aero Club una Comisión para trabajar en pro de la adquisición de un avión Ambulancia, que llenara ese tan importante cometido. De esta manera y por coleta popular, se adquirió un avión marca Cessna Modelo 170 A cuadriplaza, con la condición de ser cómo para el enfermo y “campero”, para el traslado de todas las zonas de nuestra campaña. Este avión ha cumplido con creces su cometido, pues hasta el presente sigue volando con esa función, sin haber tenido accidente alguno en su historia de 23 años y miles de horas de vuelo por todos los campos de la República e incluso con enfermos a Brasil y de Brasil a Montevideo. Este avión ambulancia se pasó a propiedad de la Intendencia Municipal de Tacuarembó en el año 1956 (fue adquirido en 1951) porque a la Comisión administradora le resultaba imposible mantener el avión con gastos de nafta y reparaciones, muy costosas y la mayoría de los traslados tenían que hacerse sin cobrar, por tratarse de gente muy pobre. Se consideró que la Intendencia Municipal, aparte de poder solventar todos estos gastos, era en realidad quien representaba mejor el pueblo. Realmente jamás fue negado a los pedidos hechos a través de la policía, Hospital, Centro de Salud o particulares en general. Salvo muy raras excepciones, todos los vuelos se han hecho absolutamente gratis.
Actualmente el Aero Club Tacuarembó, pese a la enorme dificultad con que tropieza, debido a los altos valores de la nafta, lubricantes y repuestos para el mantenimiento de las máquinas, sigue desarrollándose como entidad muy importante en el ámbito departamental.
De “TACUAREMBO, apuntes para una historia de sus Instituciones” – Autor: DARDO RAMOS – Editorial “Informaciones” (17 de junio de 1976)



viernes, 8 de mayo de 2020

El último de los Seminole está en buenas manos

Al comienzo del año 1980 la firma representante de Piper Aircraft Co,  PIKE & Cia. logró un record de importación de 102 ejemplares tales como PA-34-200T, PA-28-236 Dakota, PA-31T Cheyenne II, PA-28RT 201T Turbo Arrow IV, algun Cherokee y Archer y el PA-44-180 Seminole, de éste ultimo solo se registraron tres unidades, el CX-BND luego a fines de 1990 vendido a EE.UU. como N114N , el CX-BMW con Avo Lycoming O-360 vendido en 2002 a EE.UU. como N445BA y por último el CX-BMR que estuviera activo hasta fines de 2019 vendido a una prestigiosa escuela de vuelo Canadiense como lo es la Brampton Flying Club (ya posée dos Seminole) y que se fuera en vuelo ferry hasta dicho país en enero de este año, hoy día con matricula C-GTEP.
Piper logró ingresar al país un total de 332 ejemplares de sus 24 modelos, pero los mas codiciados por los Norteamericanos son la serie Arrow, chieftain, Archer, Seminole y Cherokee ya que Piper vendió mucho al exterior y al parecer los propios ciudadanos Norteamericanos adquirieron pocas unidades y pasó haber demanda,  a fines de los años 90 salieron a buscar al resto del mundo aeronaves para comprar es así que también debido al quiebre económico del año 2002 en Uruguay, se fueron del país varios de estos modelos siendo el BMR el único que quedaba aún en tierras charruas.
El único que queda por ahí es el Cherokee Warrior PA-28-181 y algún PA-23 y PA-34.
Si existe avión con estética y clase ese es el Piper.





fotos vinculadas al modelo





martes, 5 de mayo de 2020

Aero club de Rocha, misión sanitaria en 1959


texto extraído del diario El Este de fecha 7/07/15

Escribe Lic. Uruguay R. Vega Castillos


Un aporte a la historia del Aero Club de Rocha: testimonio de una misión sanitaria en 1959



De acuerdo con lo manifestado por el señor Diéz, nos reunimos el día 2 de julio, en horas de la tarde. Luego de los saludos de rigor, y hablar largo rato de la Rocha que llevamos en la memoria y en el corazón, pasamos a conversar del Aero Club de Rocha. Así surgió la comprobación que la historia del Aero Club no ha sido escrita, pues por la acción implacable del tiempo, muchos de sus protagonistas fallecieron, otros se fueron de la ciudad, y nada quedó registrado. Pero el Aero Club de Rocha, merecía que quienes lo integraron, que quienes aprendieron a volar en los cursos que se dictaron, que participaron en los distintos eventos, se documentaran y se conocieran sus logros.
Don Rivera Diéz, es un rochense hijo de don Salvador Diéz, (uno de los integrantes de la sociedad propietaria de la Casa Diéz, tienda muy reconocida en la vida comercial local.)

Rivera, en el año 1958, un adolescente con 16 años, comenzó a realizar los cursos de piloto aviador que organizó el Aero Club de Rocha. Durante el desarrollo de los mismos, era Instructor el  primer docente formado por el Aero Club Rocha, Julio O. Casal. En el año 1959, junto con Alfredo Amaral, Julio Cabañas y el Director de la Banda Municipal, señor Cardozo rindieron las pruebas y realizaron las sesiones de entrenamiento establecidas, logrando que el Inspector de Aeronáutica Civil, que venía de Montevideo los aprobara, y en consecuencia se les otorgara el Brevet de Piloto aviador civil.
En ése entonces, se produjo un vacío dirigencial, quedando sin autoridades el Aero Club, por lo cual, asumió como Presidente Don Salvador Diéz persona muy vinculada en el ambiente comercial  y social rochense.

Un día de invierno, muy lluvioso, le llegó al Presidente del Aero  Club de Rocha una solicitud de traslado de sangre urgente a San Luis al Medio. Había que llevar dos dosis para una señora que los necesitaba por tratarse de un grupo especial. Imposible el transporte por la vía terrestre, no sólo por la distancia, sino también porque el camino estaba cortado, consecuencia del desborde de los cursos de agua que cruzaban por la zona.
Don Salvador, apareció en su camioneta, en el  lugar donde se encontraba Rivera con varios amigos. Puesto éste, en conocimiento de la urgencia, no dudó ni un instante, y salieron de inmediato, recogieron a Alfredo Amaral, quien iría como copiloto, y se dirigieron  al hangar. Allí comenzaron a preparar el vuelo. Una primera constatación, al revisar el mapa del Departamento, advirtieron que la zona de San Luis no estaba debidamente indicada, por lo cual había que guiarse visualmente. El avión perteneciente al Aero Club de Rocha era un Piper biplaza. Cuando se estaban aprontando, vino a su memoria el primer vuelo sólo, y el bautismo que se produjo luego de aterrizar. En Rocha se estilaba una forma distinta, al baño de aceite, característico de las instituciones aéreas castrenses de formación  de pilotos, se la había sustituido por un baño en un pozo con agua barrosa.
El clima reinante, mostraba una tarde nublada y amenazante, que los tripulantes minimizan con audacia y tenacidad.
Cumplidas todas las revisiones, tantas veces practicadas bajo la supervisión del Instructor, se encendió el motor del Piper y luego de carretear se levantó vuelo. Diéz actuando como Piloto y Amaral como copiloto. Luego de avistar la ruta, que se veía como una cinta que no podían perder de vista, al rato divisaron la Laguna de Castillos después observaron la Laguna Negra, y derivando sobre su derecha comenzaron a apreciar extensas zonas inundadas. Luego de un tiempo prudencial, se avistó el lugar que se había señalizado para el aterraje.
Estaba presenciando todo el pueblo la llegada del avión.  Formados el Oficial de Policía a cargo del Destacamento, luciendo impecable su uniforme, a su lado un agente que lo que lucía era su voluminosos vientre, enfundado en un gastado uniforme, y a su lado, el médico que ansiosamente esperaba las dosis de sangre.
Se aterrizó, y raudamente salió con la valiosa carga, una camioneta, con rumbo al lugar donde se hallaba la receptora de la misma.
El Policía quedó al costado del avión, con la recomendación que la gente que se arrimara, lo hiciera sin fumar, previendo cualquier tipo de incidente.
Los tripulantes fueron atendidos, proporcionándoseles un refrigerio, que degustaron intensamente., pero notando como disminuía la luminosidad, urgió el regreso.
Luego de despedirse con la satisfacción del deber cumplido, decoló el biplaza, con la expectativa de alcanzar la ciudad de Rocha. Pero, considerando la necesidad de tener una alternativa o plan “B”, es decir otro lugar donde aterrizar en caso que no se alcanzara la capital rochense. Se previó que la primera opción sería la estancia de Amaral, es decir la casa de Alfredo, el tripulante del biplaza.
La tarde oscureció rápidamente, y ambos viajeros empezaron a buscar un lugar donde aterrizar. Diéz se puso nervioso, y prácticamente  le impuso a su compañero, que en la oportunidad cumplía la función de piloto, que aterrizara de inmediato. Así lo hicieron, y el lugar elegido, fue en la cercanía del casco de una estancia, aparecía como desierto. Transcurrió un lapso de tiempo hasta que apareció un señor,  quien se identificó como el capataz de la Estancia “El Sauce Caído”, el que les indicó que lo acompañaran. Lo siguieron, y los hizo  pasar a una habitación muy confortable, que cumplía las funciones de escritorio. Permanecieron largo rato reposando en sendos sofás, pero con natural curiosidad y expectativa, pues la adrenalina generada por el viaje y el aterraje, les había despertado el hambre.
Volvió a aparecer el Capataz, quien les indicó que lo acompañaran al comedor. Llegados al mismo, en una larga mesa, se les había preparado la cena. La cocinera del establecimiento les sirvió un humeante guiso criollo, que por su apariencia se insinuaba muy apetitoso, generosamente servido, y acompañado de sendas rebanadas de pan casero, regado con un vaso de vino. A los dos viajeros, les supo a gloria, y devoraron el contenido ofrecido. De sobremesa, conversaron animadamente de las dificultades que tuvieron que afrontar, y como las habían superado.
Finalizada la cena, fueron conducidos a un dormitorio preparado para huéspedes, donde pernoctaron.
Mientras tanto en Rocha, cuando llegó la noche y los aviadores no habían regresado, cundió la preocupación por su suerte, pero Cabañas, compañero de Diéz, se encargó de tranquilizar a todos señalando, que la preparación y la capacidad puesta de manifiesto en todos los ejercicios y entrenamientos, eran la garantía, que llegarían bien y si no lo habían hecho ésa noche, lo harían al día siguiente, pues habrían aterrizado. Como así fue en una estancia cercana.
 A la mañana siguiente, luego de levantarse, la cocinera les presentó el desayuno en el comedor, el mismo consistió en dos tazones de leche caliente y  pan casero, cortado en largas rebanadas.
Cumplidas las revisiones previas, y luego de saludar y agradecer la hospitalidad brindada, se reinició la travesía ahora sí en dirección a Rocha. Rivera Diéz, pilotea el biplaza.  Años después, Diéz, volvió a encontrarse con el capataz, quien recordando el hecho, preguntó por el avión y por su compañero.
El cielo se presentaba despejado, y los tripulantes intercambian opiniones, y recordaron los ejercicios realizados con el instructor.
La llegada a Rocha, significó un alivio para los integrantes del Aero  Club, por el regreso sin contratiempos, y la misión cumplida, cuyo resultado fue exitoso, mejorando la señora que recibió la sangre.
A través de misiones como la relatada, el Aero Club de Rocha, siempre  sirvió a la sociedad rochense y a quien requiriera de sus servicios.




martes, 28 de abril de 2020

Aero Club Rivera cumplió 74 años


El Acta de fundación marca la fecha 28 de abril de 1946, comenzaron con el avión Piper J3C-65 CX-AFC para dar instrucción primaria en febrero del mismo año, luego en 1956 con el Piper PA-11 CX-ALJ que en la actualidad se encuentra en proceso de restauración, allá por 1961 comenzaron a impartir instrucción con el CX-AKT un Piper PA-12 y mas en el tiempo con el CX-APL un Cessna 170B. En la actualidad poseen el CX-AGG Cessna 140 y el CX-BDZ Cessna  172F.





piper PA-11 en restauración 




las felicitaciones y a seguir difundiendo la aviación civil y a formar mas pilotos a pesar de las dificultades hoy día que no son nuevas.
nuevas leyes, mas posibilidades, mas apoyo, mas recursos es lo que se necesita en la Av. civil.

Aero club Mercedes cumplió 80 años

Su Acta de fundación marca la fecha 27 de abril de 1940 comenzando con un Aeronca 65C Chief matrícula CX-ABQ a impartir instrucción primaria luego en entre 1941 y 1942 con un Piper J5A CX-ADS y un Taylor BC CX-ADM mas adelante con el legendario Cessna 140 CX-AGG y en la actualidad con el Piper tri pacer CX-BCE y el Piper PA-28 CX-BAJ.





las felicitaciones y a seguir difundiendo la aviación civil y a formar mas pilotos a pesar de las dificultades hoy día que no son nuevas.
nuevas leyes, mas posibilidades, mas recursos es lo que se necesita en la Av civil.

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Montevideo, Montevideo, Uruguay